Las companias petroleras se han gastado millones de pesos por atrasar el progreso mundial . Hace más de 20 años empezaron a aparecer inventos e iniciativas para ahorrar petróleo y utilizar otras alternativas en la producción de energía. Entonces empezó una guerra del mundo del petróleo contra la ciencia.
Empezaron a comprar todo los inventos y patentes para evitar lograran crear vehículos y formas alternativas para evitar el consumo de petróleo.
Las grandes empresas del petróleo llegan a decir que el calentaminto global es una invension y es mentira cuando esta probado científicamente que es verdad
“calentamiento global, ¿qué calentamiento global?”
Los grupos de petróleo y gas natural gastaron $82,1 millones de dólares cabildeando en el Capitolio --pero que los intereses medioambientales, de salud y de energía limpia lograron juntar menos de la cuarta parte de esa cantidad, $18,7 millones.
The Washington Post reportó que el cabildo de la industria energética está viajando por todo el país realizando mítines y conciertos, regalando almuerzos gratuitos y camisetas, esparciendo la riqueza como un magnate petrolero borracho --y todo para derrotar el proyecto de ley climática de tope y comercio que fue aprobado por estrecho margen en la Cámara de Representantes y ahora espera ser votado en el Senado.
Sobre los bancos y las Casas
Public Citizen (Ciudadano Público), el grupo de defensa del consumidor que fue fundado por Ralph Nader, publicó una investigación de los diez bancos que recibieron la mayor cantidad de dinero federal de rescate, además de cinco asociaciones de comercio que se enfrentan a los intentos del gobierno por regular de manera más estrecha las operaciones bancarias de consumidor.
El instituto examina los salaries de los cinco más altos ejecutivos de 20 firmas financieras --las que recibieron las mayores porciones en el buffet de rescate financiado por los contribuyentes. Desde 2006 hasta 2008, ambos inclusive, recibieron un promedio de $32 millones por cabeza --paquetes de compensación por un total de $3,2 mil millones.
Todos estos millonarios luchan duramente por evitar que el gobierno ponga freno a la industria financiera. Es más, la Cámara de Comercio tiene en sus planes gastar cien millones de dólares para impedir que los sabuesos federales metan las narices en sus negocios.
Tampoco Wall Street estaba alistándose para una importante batalla a fin de evitar un mayor control gubernamental del mercado de derivados “sin receta” de casi $600 billones.
No quieren que sepan que pasa con el dinero
Según Bloomberg, “Cinco bancos comerciales norteamericanos, incluyendo a JPMorgan Chase & Co., Goldman Sachs Group Inc. y Bank of America Corp. están en camino de ganar más de $35 mil millones este año comerciando en contratos derivados no regulados. Lo que está en juego es cuánto de esos negocios ellos y otros serán capaces de mantener”
Es sorprendente pensar que hace solo un año el comercio irresponsable de derivados fue una de las razones que nos arrastró al vórtice de la catástrofe económica. Igualmente sorprendente es ver los extravagantes salarios que aún ganan los ejecutivos de banco hasta cuando sus tontas estrategias financieras pusieron a muchos de nosotros a punto de pedir limosnas.
Como comparación con la realidad, cien trabajadores norteamericanos que ganaran el salario anual promedio tendrían que trabajar durante más de mil años para ganar el dinero que esos ejecutivos cobraron en tres años.
A pesar de la crisis financiera que casi nos hundió hace un año, la primera plana de The New York Times del 12 de septiembre reportó que “Apuntalados por enormes garantías federales, los mayores bancos solo han reestructurado su periferia. El empleo en la industria ha caído solo 8 por ciento desde septiembre pasado. Solo un puñado de los grandes fondos de inversión libre han cerrado. Los salarios ya están regresando a los niveles anteriores a la caída, con los 30 000 empleados de Goldman Sachs a la cabeza, los cuales están en vías de ganar un promedio de $700 000 este año. Ni tampoco es probable que haya grandes rebajas de salario, según un informe de la semana pasada de J.P. Morgan Securities. En la mayoría de los grandes bancos, los ejecutivos han mantenido su empleo”.
Si nada ha cambiado, Simon Johnson de MIT, el ex economista principal del Fondo Monetario Internacional, dijo al Times que los bancos “correrán grandes riesgos, fracasarán de nuevo, nos harán darles un gran cheque”.
Mientras esos ejecutivos están bailando con nuestros dólares, las ejecuciones de hipotecas que ellos ayudaron a fomentar continuarán aumentando. Según Moody'sEconomy.com, casi 1,8 millones de norteamericanos poseedores de hipotecas perderán sus hogares este año --en comparación con 1,4 millones en 2009. Y la Asociación de Banqueros Hipotecarios informa que la parte del león de esas ejecuciones ha pasado de las temidas hipotecas no preferenciales que provocaron esta crisis a los préstamos preferenciales. Esto significa que la gente que tenía un empleo con suficientes ingresos y propiedades como para recibir una hipoteca preferencial está perdiendo su empleo y también su hogar.
Este salto en las ejecuciones de hipotecas está extendiéndose por todo el país hasta lugares que previamente no fueron tan golpeados, tales como Illinois, Idaho y Utah. En Oregón, donde el desempleo saltó a casi 12 por ciento en julio, las ejecuciones han subido 84 por ciento desde hace un año.
Hasta ahora, los programas gubernamentales que pretendían disminuir el daño han tenido poco efecto. La Associated Press reportó hace un mes que a pesar del rescate hipotecario de $50 mil millones de parte de Washington, solo nueve por ciento de los prestatarios elegibles para el rescate han visto que sus préstamos han sido modificados.
Muchos de los bancos implicados se han hecho de la vista gorda, mientras disfrutan de los dólares del rescate, pero sin distribuirlos. Algunos no han modificado una sola hipoteca.
No es de extrañar que el Representante Barney Frank de Massachusetts, presidente del Comité de Servicios Financieros de la Cámara, y Dick Durbin, responsable de la disciplina del Partido Demócrata en el Senado, estén reviviendo la propuesta de reforma que permitiría a los jueces de bancarrota disminuir los capitales principales y las tasas de intereses hipotecarios para dar a los propietarios un respiro muy necesario, dijo Durbin. “Esperar a que los bancos terminen ‘voluntariamente’ con esta crisis de ejecuciones es una pérdida de tiempo… Este enfoque ha fracasado totalmente”.
Por supuesto, ustedes recuerdan lo que sucedió la última vez que trataron de que se aprobara la disminución por los jueces. La primavera pasada se rechazó en el Senado, 51 a 45. Ante la sospecha de ese resultado, Durbin dijo a una estación radial de Illinois que “Los bancos… aún son el cabildo más poderoso en el Capitolio, y francamente, son los dueños de todo.
( tomado en parte de Progreso semanal )
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